La radiodifusión internacional ha cambiado de forma radical con la llegada de internet, pero existe un cordón umbilical que nunca se ha roto. Radio Exterior de España (REE), el servicio internacional de la radio pública española, mantiene viva su emisión en Onda Corta como una herramienta estratégica e insustituible de comunicación global. Este servicio público no solo difunde la cultura y la actualidad española por todo el planeta, sino que garantiza el derecho a la información allí donde la red digital no puede llegar o es censurada.
¿Qué es Radio Exterior de España y su servicio de Onda Corta?
Este canal es la emisora pública encargada de proyectar la realidad de España hacia el exterior. A través de la Onda Corta, utiliza bandas de alta frecuencia que reflejan sus señales en la ionosfera, logrando saltar miles de kilómetros para rodear la curvatura de la Tierra. Este soporte técnico permite sintonizar la programación sin depender de satélites, cables de fibra óptica ni contratos con proveedores locales de internet. Es un formato de emisión analógico y autónomo que viaja directamente desde el centro emisor de Noblejas, en Toledo, hasta el receptor del oyente.
¿Quiénes son los beneficiarios de estas transmisiones globales?
El público objetivo de estas emisiones se divide en dos grandes grupos. Por un lado están los marineros españoles de la flota pesquera de altura, quienes faenan durante meses en aguas lejanas del Atlántico o el Índico y encuentran en estas ondas su único contacto diario con sus hogares. Por otro lado se encuentran los millones de hispanohablantes, los expatriados y los amantes de la cultura española en regiones de África, América y Oriente Medio que no disponen de conexiones digitales estables o que sufren bloqueos informativos en sus países de residencia.
¿Cuándo comenzó esta andadura y en qué momentos emite?
La historia de las transmisiones hacia el exterior se remonta a la primera mitad del siglo veinte, consolidándose bajo el nombre actual en el año mil novecientos setenta y tres. Aunque en el año dos mil catorce se tomó la polémica decisión de suspender las emisiones en Onda Corta por motivos presupuestarios, la presión social y la evidente pérdida de soberanía comunicativa obligaron a revertir la medida apenas unos meses después. En la actualidad, el servicio transmite sus programas en franjas horarias específicas adaptadas a las zonas geográficas de destino, optimizando las horas de propagación de las ondas.
¿Dónde se reciben estas señales y desde dónde se originan?
La señal física se genera en las gigantescas antenas situadas en la localidad de Noblejas. Desde ese punto estratégico de la península ibérica, las ondas se proyectan hacia el espacio y rebotan hacia las áreas de cobertura principales: el continente americano, la totalidad de África y las zonas marítimas de gran interés para la flota pesquera. Un oyente situado en el desierto del Sáhara o en alta mar en el Atlántico sur puede captar la misma emisión con una simple radio de pilas.
¿Por qué es fundamental mantener este servicio en la era digital?
La respuesta radica en la seguridad y la independencia tecnológica. Las plataformas digitales son vulnerables a los apagones energéticos, los ciberataques, las decisiones comerciales de grandes corporaciones y la censura de regímenes autoritarios. La Onda Corta es una señal libre, abierta y democrática que nadie puede «hackear» ni bloquear fácilmente desde un despacho. Además, cumple una labor de diplomacia pública inestimable, llevando el idioma y los valores de la sociedad española a rincones donde ninguna otra infraestructura digital es capaz de penetrar.
En corto, el mantenimiento de la Onda Corta por parte de Radio Exterior de España no es un capricho nostálgico, sino una necesidad estratégica y humanitaria. En un entorno global interconectado pero a la vez frágil, asegurar una vía de comunicación directa y soberana con el resto del mundo es un valor que pocos países pueden permitirse el lujo de perder. La radio de alta frecuencia demuestra que, a veces, la tecnología más antigua sigue siendo la salvaguarda más moderna para la libertad de información.
Recomendaciones para disfutar de las emisiones radiales, paciencia y un radio raceptor apropiado para la ocasión.
¡Larga vida a la Onda Corta!
Autor: Moreno Villarroel



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